Setenil-Alcalá del Valle.




Ruta:   Setenil de las Bodegas-Alcalá del Valle.


"Lo importante no es el fin del camino, sino el camino.
 Quien viaja demasiado aprisa se pierde la esencia del viaje" (Louis L'Amour).



Detalles del recorrido


Ruta entre dos pueblos de la Sierra de Cádiz que comparten clima e historia, Setenil de las Bodegas y Alcalá del Valle.

Se parte en el sinuoso trazado callejero de Setenil dibujado por el río Guadalporcún. Salimos de esta hermosa villa en dirección hacia Alcalá del Valle por una vía pecuaria  que transita paralela al arroyo de los Molinos. Abandonaremos la vía pecuaria de Alcalá del Valle para subir a Los Llanos, discurriendo entre campos de cereales y olivares. En Alcalá del Valle callejearemos y visitaremos sus monumentos religiosos de la mano de un alcalareño Andrés Barquero. En el regreso tomaremos la ruta de los Molinos para disfrutar de nuevo de ese pueblo de azúcar como es Setenil.





Longitud
 14 km. Circular
Dificultad
 Media.
Tiempo
 4 horas
Fecha
 Primavera/2014
Lugar
 Sierra de Cádiz.

La valoración de la dificultad, según nuestras apreciaciones, y el tiempo de realización de la ruta se conforman de acuerdo con las características del recorrido de la misma.
Varios son los elementos que tenemos en cuenta para valorar la dificultad del itinerario: el perfil de alturas o variaciones de desnivel, la orografía del terreno y la longitud del recorrido.
En el tiempo de realización interviene, ademas de la dificultad del itinerario, la contemplación del entorno natural y étnico que se encuentran en el trayecto.
Por supuesto estas valoraciones no tienen que coincidir con las estimaciones de otras personas, son totalmente orientativas. Planifica bien el recorrido y ten en cuenta un elemento determinante, la climatología.




RUTA




Comenzamos la ruta en una de las calles mas típicas de Setenil, las Cuevas del Sol. Las Cuevas del Sol comparte el tipismo de Setenil con la calle las Cuevas de la Sombra, enfrentadas y separadas por el río. Ambas toman su nombre y apellido de las cuevas naturales aprovechadas como viviendas y de la mayor cantidad de sol que reciben.




Durante miles de años el río Guadalporcún o Trejo se ha ido encajonando y formando cañones profundos con grandes abrigos, abrigos utilizados por los primeros humanos que habitaron la zona.



Un río con una amplia gama de apelativos durante su recorrido hasta tributar sus aguas al Guadalete. De las Peñas, Setenil, Trejo y Guadalporcún figuran en el elenco de nombres que recibe según en que zona transita.



Las casas ha sido excavadas en las paredes del tajo, del que sobresalen enormes planchas de roca, a modo de cornisa, mientras las fachadas contrastan relucientes de cal.



El blanco caserío se ha ahormado en las paredes de los tajos



Continuamos por la calle Jabonería, ganando vistas a la fortaleza medieval y a la iglesia mayor.



El nombre de Jabonería, quizás se deba al lugar donde bajaban las mujeres a lavar la ropa.



Trasera de la Iglesia Mayor.



En la salida de la villa encontramos la calle La Cabrerizas,que mantiene la peculiaridad del callejero setenileño.



Puente en el arroyo de los Molinos en el camino de Alcalá del Valle.



Desde el puente se observa el Salto de la Molinilla, la ultima cascada del arroyo de los Molinos antes de unirse al río Trejo..



Vereda pecuaria de Alcalá del Valle.



Tomamos un desvío a la izquierda que se dirige  a la zona de Los Llanos, abandonando la Vereda de Alcalá del Valle. Atrás queda Setenil.



Ganamos altura y vistas. Atisbamos una arboleda singular "Los Pinos del Tejarejo" y las ruinas romanas de Acinipo.



La amplia pista pasa junto al Cortijo del Patronato,donde se cultivan los espárragos junto al olivar. Tres pozos se sitúan en torno al caserío.



Uno, 



dos, 



y tres.



A medida que avanzamos sobresalen de los campos de cereales las figuras conocidas de las sierras cercanas.



Sierra del Pinar.



Sierra del Endrinal.



Serranía de Ronda.






Los contrastes de colores se suceden en el paisaje.






Sierra de Líjar.



Llegamos a un cruce que obviamos las direcciones a derecha e izquierda. El cielo amenaza tomenta.



Seguimos admirando el panorama.



Cerro Malaver y las cotas mas altas de la Sierra del Gastor.



Meseta de Ronda la Vieja.






Pico de San Cristobal y el peñón del Castillo del Moral.



Setenil.



Macizo de Líbar.






La pista remata en las afueras de Alcalá del Valle.



Alcalá del Valle.
Entre la Sierra de Mollina,el cerro de la Atalaya y la Serranía de Ronda, se extiende una depresión natural en la que se encuentra Alcalá del Valle, rodeada de un paraje que alterna las llanuras con suaves lomas.

Alcalá del Valle se sitúa en la sierra gaditana, en un hermoso valle del que la población toma apellido. Anteriormente se apellidó de Setenil, de Ronda y de la Vega hasta tomar en 1.770 el apellido actual.

Tras la conquista cristiana de Setenil, los moros que habitaban esta villa fueron expulsados y emplazados en el valle, lugar donde eran mejor vigilados. 




Callejeando en Alcalá del Valle encontramos la Capilla de los Nazarenos.







El patrimonio arquitectónico mas emblemático es el religioso, del que destaca la iglesia de Santa María del Valle, como un interesante ejemplo del barroco en la Sierra de Cádiz y la ermita del Cristo de la Misericordia. 

El urbanismo sus calles y plazas componen una singular maraña que se disfruta paseando por ellas. Cuanta historia y belleza en tan poco espacio de terreno, Un pueblo recoleto, reluciente y blanco, sembrado de verde, de rubios cereales y generosas huertas riachuelos que lo atraviesan.

Iglesia de Santa Maria del Valle, edificio barroco fundado en 1.510.






En esta céntrica plaza encontramos un antiguo amigo de Paco, Andrés Barquero que se ofrece de cicerone en su pueblo.









Trotones de Arcos y Andrés Barquero con la Virgen del Valle.



Reanudamos el callejeo por la trasera de la iglesia mayor.






Ermita del Cristo de la Misericordia.






Volvemos al casco urbano contemplando el cauce canalizado del arroyo Lechar.



Plaza del Emigrante.






Fuente Grande de Alcalá el Valle.



La Fuente Grande de Alcalá del Valle esta construida a base de piedra caliza, cal y arena.



Junto a la fuente se ubica el lavadero comunal como así lo indica una placa en la fachada. Aquí descarga la tormenta que amenaza toda la mañana, buscamos un refugio mientras cae torrencialmente la lluvia.



La tormenta para y nos dirigimos a la salida del pueblo.



La tormenta nos precede en el regreso a Setenil.



Tras pasar junto a una depuradora de aguas y transitar un corto tramo por la carretera tomamos el camino de la vía pecuaria que une estas dos poblaciones.



Conocido este sendero como la "Ruta de los Molinos", encontramos el Molino de los Arcos.









Cerramos el circulo de la ruta. La pista de la izquierda nos sirvió en la ida para llegar a Los LLanos.



De nuevo en Setenil, volviendo a deleitarnos con sus panoramas.












Comenzamos en la calle de las Cuevas del Sol y vamos a acabar el recorrido por la calle las Cuevas de la Sombra.









Una parada en el Bar Zamudio para probar las famosas "masistas de chorizo de Setenil", antes de subir al mirador de San Sebastian.


















1 comentario:

  1. Preeeeeeecioso, unas fotografias con luz total, me ha gustado mucho la anotaremos para la próxima temporada. saludos

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