Salina Tres Amigos-Río Arillo-Camposoto.



Ruta:  Salina Tres Amigos-Río Arillo-Camposoto.





Detalles del recorrido


Ruta circular que recorre la estructura de la antigua Salina de Tres Amigos. El sendero conecta con un camino hasta la casa salinera de Tres Amigos, y en la orilla del canal del río Arillo, al molino de mareas del mismo nombre. Destacan en su trayecto algunos miradores de aves.

El Río Arillo es un caño (no es un río) que separa la Isla de León de la isla de Cádiz, separando por consiguiente los términos municipales de las ciudades de Cádiz y San Fernando. Hoy coincide aproximadamente con el caño que alimenta los esteros de la salina Tres Amigos, en el término municipal de San Fernando.

El sendero permite acercarse a una de las zonas de mayor interés ornitológico del Parque Natural Bahía de Cádiz. Destacan las limícolas, aquellas que comen pequeños invertebrados escondidos en el fango, como las cigüeñuelas, los correlimos, las avocetas y las espátulas entre otras.

El aprovechamiento de los recursos naturales, de gran valor etnográfico y económico, modelaron un paisaje con numerosos vestigios todavía presentes. El caño Río Arillo constituye el 25% del sistema húmedo de la Bahía de Cádiz. Al caño se puede acceder a través de un sendero que parte de la carretera de Camposoto. 


Mapa de la ruta.
Track del recorrido de nuestro amigo "cañailla" MARDIGO (Enlace en Wililoc).


Longitud
 7 km. Circular.
Dificultad
 Baja.
Tiempo
 2:30 horas.
Fecha
 Verano/2016
Lugar
 Bahía de Cádiz.


  • La valoración de la dificultad y el tiempo de realización de la ruta se conforman de acuerdo con las características del recorrido, según nuestras experiencias y apreciaciones. Por supuesto estas valoraciones no tienen que coincidir con las estimaciones de otras personas, son totalmente orientativas.
  • Varios son los elementos que tenemos en cuenta para valorar la dificultad del itinerario: el perfil de alturas o variaciones de desnivel, la orografía del terreno y la longitud del recorrido.
  • En el tiempo de realización comprende, ademas de la mayor o menor dificultad del trayecto, las pausas para contemplar el entorno natural y el patrimonio étnico que se encuentran en el itinerario.
  • Recomendación: Cuando salgas de ruta, planifica bien el recorrido y ten en cuenta un elemento determinante, la climatología. El éxito de la ruta consiste en disfrutar de la experiencia y volver a casa sin problemas.

"Lo importante no es el fin del camino, sino el camino.
 Quien viaja demasiado aprisa se pierde la esencia del viaje".


"No esperes el momento perfecto, toma el momento y hazlo perfecto".

"Conocer para amar.

Amar para conservar".




*Pincha sobre una imagen y podrás verlas todas en pantalla completa*

RUTA




El recorrido parte desde un aparcamiento en la carretera de Camposoto en San Fernando. Se aprovecha la estructura de la antigua Salina de Tres Amigos hacia el molino de mareas del río Arillo.

Una panel informativo, a poco de comenzar la marcha, informa que estas salinas abandonadas son una de las zonas de mayor interés ornitológico del Parque Natural Bahía de Cádiz.








A medida que se avanza se observa el laberíntico entramado de las salinas. Mediante una serie de compuertas, el agua era dirigida a unos canales, llamados lucios y vueltas, después de haber sido retenida en grandes esteros. En este recorrido el agua se iba evaporando, hasta que en los cristalizadores precipitaba la sal, que era recogida y acumulada en grandes montones expuestos al sol, llamados saleros.









Puente de la Pepa.


Cádiz.




Edificio del ROA y Torre Alta en San Fernando.


Trasera del Parque de Bomberos de San Fernando.


Autovía de Cádiz-San Fernando.





La casa salinera de Tres Amigos consta de dos edificios: uno corresponde a la zona doméstica donde se encontraba la casa en si, el almacén y la cuadra, mientras que a la derecha la estancia de los trabajadores.

La vivienda se sale del estándar de arquitectura salinera de la Bahía, pues cuenta con un porche en la fachada. El acceso al interior esta prohibido por su estado ruinoso.





Junto a la casa salinera se encuentra un molino harinero sobre el caño del río Arillo. Este es el mayor representante de los molinos de mareas de la costa gaditana. Su construcción en forma de L le permitió albergar doce piedras de moler por tener las compuertas molineras en la nave lateral. Estas compuertas en principio fueron cuatro, en la actualidad sólo se conservan dos pues las otras fueron destruidas al construir la autovía.





Molino de Mareas del Río Arillo (Enlace para saber mas).






Embalse o Caldera del molino de mareas.


Torregorda.


Real Observatorio de la Armada.




Las salinas fueron siempre refugio de crustáceos como el camarón y el cangrejo, y de alevines de otras especies, como el boquerón y la dorada. Hoy, las particulares condiciones de este medio, permiten cultivarlos (acuicultura) extensivamente.






San Fernando.


Torres de la Casería de Ossio.


Portada de la Salina de Dolores.







Atravesando las marismas, se alcanzan unos observatorios que permiten avistar el diverso mundo de las aves limícolas, aquellas que comen pequeños invertebrados escondidos en el fango.










La flora se distribuye según las condiciones de salinidad, la estructura y la altitud del suelo, más o menos inundable. Algunas especies son capaces de excretar el exceso de sal o retienen la poca agua dulce que le proporcionan los suelos. Las zonas siempre inundadas presentan una vegetación acuática formada por algas (lechugeta, spartinas y zosteras, etc.). En la marisma media encontramos, sapinas o verdolagas marinas. En la zona más alejada del agua, predomina el salado, limoniastrum monopetalum.











Los picos de las aves son alargados y finos, o incluso curvados, para poder llegar mejor a su alimento. Son, entre otras, cigüeñuelas, con su aspecto de cigüeña pequeña, correlimos, con su divertido correteo por la arena, avocetas y espátulas, etc. Y es que la Bahía de Cádiz es un lugar de máxima importancia para las aves, contándose hasta setenta mil de ellas en una misma invernada.


























Bordeando el estero de la antigua salina, se llega a otro observatorio en el que asomarnos a contemplar las aves acuáticas que frecuentan este ecosistema.